Datos, confidencialidad y límites
¿Con quién se queda lo que te mando?
Conmigo. Ventas, sueldos, deudas y lo que hablemos en la reunión no se usan en el sitio ni en una nota ni en una conversación con otra persona. Los ejemplos de estas páginas son ilustrativos y están marcados como tales. Si un tercero tiene que entrar a la reunión, lo pedís vos.
¿Reemplazás al estudio contable?
No. No llevo libros, no firmo reportes ni presento nada ante un organismo. Puedo leer esos números y señalarte incoherencias. El cierre, las liquidaciones y las presentaciones quedan en tu estudio. Si en el camino aparece un tema legal de fondo, te pido que lo lleve quien corresponda.
¿Prometés un aumento de ventas?
No. No trabajo con un porcentaje de crecimiento como promesa. El trabajo es ordenar precios, márgenes, caja y la decisión que tenés cerca. El resultado depende de lo que apliques. Yo me hago cargo de la claridad del escrito y de la puntualidad de las reuniones.
¿Tomás cualquier rubro?
Comercios, servicios profesionales, talleres y ventas online son los que más aparecen. Si tu rubro es otro y los números se pueden abrir, hablamos. Si el pedido es publicidad, marca, una tienda o un conflicto societario, te derivo. Eso no lo hago.